
La miel es un producto ácido con unas características variables y una composición compleja y diversa que dependen de distintos factores como la procedencia geográfica, el procedimiento de extracción y, fundamentalmente, de las plantas que han proporcionado el néctar y otras excreciones vegetales con las que las abejas la producen. Esta variabilidad se aprecia en su consistencia (fluida, espesa
o cristalizada), color (desde un tono casi incoloro a los tonos blancos llegando, incluso, hasta el pardo oscuro), olor (según la planta de la que proceden) y sabor (más o menos dulce, amarga, picante…) pero también en su composición química y sus características físicas.
Además de un alto contenido en azúcares simples, fundamentalmente glucosa y fructosa, que determina su alto valor energético (alrededor de 300 kcal. /100g), la miel contiene pequeñas cantidades de proteínas y materia grasa, enzimas, aminoácidos,
minerales y ácidos orgánicos, lo que la diferencia de otros edulcorantes.
La miel contiene minerales y una pequeña proporción de vitaminas. Uno de los minerales más abundante es el potasio, seguido de calcio y otros como magnesio o hierro. La vitamina más abundante es la C, también contiene otras vitaminas del grupo B (B1, B2,B6). En pequeñas cantidades podemos encontrar diferentes polifenoles, flavonoides, ácidos orgánicos que actúan como antioxidantes celulares.
Entre las propiedades que se le atribuyen destaca promover la regeneración de las mucosas intestinales y actuar como agente antiinflamatorio. Pero además también se le atribuyen otras virtudes: antimicrobiana, antioxidante y calmante.
La miel
Propiedades medicinales de la miel.
La miel ha dejado de ser un simple alimento, para formar parte de las medicinas tradicionales y se investiga sus beneficios en la medicina moderna.
Se la puede utilizar de diferentes maneras, como edulcorante, pues contiene un gran porcentaje de fructosa y glucosa.
Es una fuente de energía grande, posee unas 64 calorías por cucharada aproximadamente, los hidratos de carbono se transforman en glucosa fácilmente.
Se puede decir que ayuda a perder peso, tiene más calorías que el azúcar pero si se consume con agua tibia ayuda a la digestión de las grasas almacenadas en el cuerpo. El mismo resultado se consigue si se la mezcla con canela o con jugo de limón.
Mejora el rendimiento atlético, puesto que facilita el mantenimiento de niveles de azúcar en la sangre, la recuperación y la restauración del glucógeno muscular después de realizar actividad física.
La miel puede ayudar a curar heridas, posee propiedades antimicrobianas, estimula los tejidos de la herida, en heridas latentes colabora en la iniciación de la cicatrización y promueve la curación de heridas húmedas.
